¿A qué juego este verano? Recomendaciones para pasar la canícula con historias de otras latitudes

Holi 🙂

Si me lees, es que sigues suscrite a alguna de las formas que tomó este boletín desde que en julio de 2016 (10 años O_O) comencé a recopilar emails por consentimiento para dar la turra.

Si hace tiempo que no sabes de mí… ¡hola! Sigo viva, y para ponerte al día tengo una página nownow donde más o menos cuento por donde y cómo ando.

Perdona por invadir tu intimidad un sábado cualquiera. Ojalá me leas con tu primer cafesito o té del día. Me encanta imaginarme qué hacen las personas que conozco en el momento en el que pienso en ellas. Ahora pienso en ti y me gustaría que te sintieses libre de darte de baja de esta newsletter porque no estás en ese momento de tu vida de soportar turras de nadie. Lo entiendo, yo también lo haría.

Si te quedas (bieeeen), comentarte que este será un espacio sin promesas y sin compromiso, en el que la semana que me apetezca y me resuene a la vez el corazón, la tripas y la cabeza, venga y libere algunas cosillas de esa alineación corporal tan apreciada para la inspiración.

El boletín se quedará publicado de forma inmediata y accesible desde mi web. Ningún servicio de newsletter adicional será usado. Sí, en un mundo donde las IAs parecen que se han cargado cualquier servicio o plataforma o navegación de búsqueda desde Google, mi apuesta es la de volver al surfeo netscapero, de link a link, de cuando los enlaces entre webs amigas no perjudicaban al SEO.

El éxito es que exista. Ni se pretende ni se prescinde. Me inspiran muchas compañeras que frecuentemente escriben textos valiosísimos, como María Arranz y su Mirror Maze, Juan T Salas en La sala de Salas o Gala Castro en Girl Pope. Al final de cada boletín, te dejaré con las cosas que he disfrutado últimamente y la pequeña dosis de spam de los proyectitos con los que estoy en ese momento. Ver lo que sienten y hacen los demás, a mí me inspira muchísimo, espero devolver una parte, aunque sea pequeña, de lo que me valen a mí.

¿Cómo voy a comenzar?

El artículo con el que voy a retomar estas cartas lo pensé en un principio para presentarme como redactora de Terebi Magazine, un sitio web de análisis videojuerguil con la particularidad de quienes escriben son mujeres o personas no binarias. Pero claro, me pregunté «onde vas Flavia cuarentona, que tú no te quieres dedicar a esto y hay gente que sí. Apártate». Y eso hice, pero mira tú, ya tengo un texto de 1.800 palabras para enviar por la newsletter que estaba llamando a la puerta. Así que ahí va… texto sobre videojuegos veraniegos:

¿A qué juego este verano? Recomendaciones para pasar la canícula con historias de otras latitudes

El verano es una época del año pero también es un joie de vivre, un modo en el que entramos y que exige de un ritual previo antes para llegar a él. Un estado en el que ya estás plenamente inserta cuando no sabes qué día es de la semana, ni numérico ni onomástico. Mi modo verano se activa cuando comienzo un juego que te atrapa en forma de piscina de horas. En ausencia de un espacio fresco y húmedo en el que remojarte, esta es a la zona de inmersión que más me apetece entrar.

En este primer acercamiento quiero traer mis recomendaciones veraniegas de historias que entran mejor al «tener más tiempo para el ocio». Eso sí, siempre que afortunadamente seas una de esas personas privilegiadas que aún puede irse de vacaciones aunque sea al sofá de tu casa. O por cualquier otra circunstancia que este mundo hostil te permita tener un paréntesis para disfrutar del evasivo placer de jugar a una historia.

El criterio que he seguido para hacer la lista es que sean historias de otras realidades distintas a la occidental blanca europea: narrativas diversas o con aprendizaje por descubrimiento. Casualmente más de uno es del género coming of age o «entrada a la edad adulta» que quizás esté muy enfocado en la adolescencia pero que a menudo nos trae momentos que podemos categorizar en otras etapas de la vida. Los descubrimientos no solo ocurren en la veintena, la gran bofetada, en el caso de una persona con una experiencia contextual y económica parecida a la mía, identificada como mujer, blanca con acento andaluz y cuarenta años, la bofetada fuerte fue en la treintena, cuando se supone que tu vida tendría que estar resuelta y no… siendo además el panorama político cada vez más reaccionario y peligroso para las disidencias. En fin, dejo a un lado el «emosio engañás» state of mind y paso a listarte mis recomendaciones:

A Space For The Unbound (2023, Mojiken, Indonesia): No tengo ni idea de Indonesia, más allá de haberse convertido en un destino de turismo popular entre habitantes de países occidentales y de una temporada de The White Lotus que ocurre allí. Pero gracias a acercarme a esta historia, descubrí que el 17 de agosto de 1945 fue el día de su independencia de los Países Bajos. Me fascina que un videojuego te haga conocer más el contexto del territorio donde se desarrolla el mismo. Manejamos a Atma, un chico de instituto que no sabe muy bien qué va a hacer cuando lo termine. Le encanta los gatos (minipunto) donde puedes pararte a acariciar cada peludito que te encuentres por el camino. También le gusta pasar tiempo con su novia Raya con la que decide elaborar una lista de «cosas que hacer antes de que se termine el mundo». No te cuento ni el prólogo ni todo lo que pasa porque me gustaría que te adentraras como lo hice yo: sin tener ni puñetera idea de lo que me iba a encontrar. Destacar que el prólogo me inquietó tanto que, al contárselo a mi pareja, me di cuenta de la cantidad de cosas de las que hablan (maltrato infantil, machismo, salud mental, ansiedad) en pocas líneas de diálogo, algo tremendamente difícil de plantear en un inicio de historia que se supone debe funcionar para atrapar tu atención. 

Despelote (2025, Julián Cordero, Sebastián Valbuena, Ecuador): El mundial ya pasó y por culpa de este videojuego, una de mis selecciones favoritas y a las que sigo con cariño es la de Ecuador. En esta historia Julián Cordero, desarrollador del título, es también el protagonista. No solo la autoficción ha irrumpido en la escena literaria, también en el videojuego comercial está apareciendo con títulos de la escuela de Nueva York, la misma donde han salido títulos como Consume Me o Titanium Court. Como también hace A Space for the Unbound, en Despelote desafía el ego colonial con un examen de geografía durante una clase de colegio. Pero no me enrollo más y te cuento que Despelote es un juego sobre la infancia, pero también es un juego de cómo se recuerda la misma y lo que sentíamos a esa edad. También es un estupendo ejemplo de una cosa que se enseña últimamente en escuelas de cine, literatura e imagino que en las de videojuegos también: introduce una historia local para que se vuelva universal. Lejos de discutir qué es lo universal, idea que crea controversias si además estamos hablando de un territorio colonizado y una experiencia muy influenciada por las potencias occidentales, en Despelote se siente cómo el barrio atraviesa una crisis económica mientras se ilusiona por su selección. Cómo el deporte y las competiciones unen a una población. Podemos reflexionar sobre identidad, obsesiones infantiles y también sobre hacerse mayor. Es un juego que te habla de experimentar con el espacio y cómo los recuerdos a veces funcionan como los sueños… se nublan y difuminan en una niebla de ruido muy parecida a la estética de los escenarios de este título. En definitiva, Despelote va de fútbol y a la vez no. Va de tantas cosas que me encantaría que jugaras y hablaras de él con otra persona que se haya animado a hacerlo. 

Hicimos una sesión del Club de Videojocs «Let’s Play» de Alicante sobre Despelote. Tienes disponible el documento que preparé para la sesión aquí.

Yoshi and the Mysterious Book (2026, Good-Feel, Japón): Ya sé que Nintendo no es que sea precisamente una compañía pequeña. Pero este videojuego que se nos vendió como una tontería es todo lo contrario. La propuesta del último Yoshi es más bien una piscina infinita de muñecas rusas que se abren descubriéndote un mundo lleno de criaturas diversas con las que interacturar. Un videojuego donde el respawn se lo pasa por el forro y se convierte en ese «videojuego porro» donde poder estar pasando horas y horas interactuando sin tener la necesidad de avanzar en la historia. Se siente el veranito en los diferentes mundos por descubrir de Yoshi, que también podría hacer la típica comparación oportuna con la peli de actualidad en los cines del momento: saltar de mundo a mundo descubriendo criaturas es convertirte en Ulises intentando volver a casa pasando por todas esas islas (infernales en la cinta de Nolan, majestuosas en el texto de Homero).

Mixtape (2026, Beethoven and Dinosaur, Australia): Vale, aquí me he colado. Aunque he prometido no poner experiencias anglosajonas, sí que creo importante incluir este tipo de títulos donde unos australianos recrean una historia ambientada en otro territorio que ni siquiera han visitado. Lo que saben de él es a partir de las películas de instituto y de, seguramente, Google Maps. Es cierto que la cultura usaniana actúan de forma colonial en nuestros imaginarios culturales, y aquí incluso lo hace con parte de otro territorio colonizado por la Gran Bretaña y que también ha cometido genocidio con su población originaria. Más allá de esto, Mixtape es un título muy valioso por cómo se cuenta un tipo de adoslecencia en un contexto capitalista, la construcción de la identidad individual es casi como el único motivo de superviviencia en una sociedad adolescente donde su mayor preocupación es saber quien te gusta y a quién le gustas. ¿Hay algo más veraniego que el placer de ver pasar el tiempo sin tener el agobio existencial de que ese tiempo ya va a pasar y jamás podrás recuperarlo? Lo tacharon de pretencioso, de que «no es un juego», de privilegiado… a mí me encantaría que todas las personas que ahora me estén leyendo y tuvieron la suerte de tener una adolescencia medio privilegiada que piensen ¿acaso no era yo así de intensa con esa edad? ¿Acaso nuestro entorno de una generación más avanzada nos decía aquello de «ya cambiarás con la edad»? El clásico «ya te harás de derechas de mayor» que bueno, no se cumple en mucho de nuestros casos porque nuestra experiencia es otra, pero sí que las edades del descubrimiento y cuándo te das cuenta de que el mundo es una mierda, no suelen cambiar. Bethoveen And Dinosaur tiene cosas que decir del arte y la música, y sí, ponerle banda sonora a tu vida puede sonar de persona asquerosa, pero quién no ha resonado un temazo cuando estás siendo consciente de que la acción o el momento que estás viviendo en ese instante lo vas a recordar para el resto de tu vida? Eso es Mixtape, ser consciente del momento presente, aunque sea un juego ambientado en los noventa.

Relooted (2026, Nyamakop, Sudáfrica). Por último recomiendo una aventura afrofuturista de justicia anticolonialista que se ha llevado un hate grande de parte de la alt-right gamer. Aquí manejamos a una banda que recupera artefactos culturales de pueblos africanos robados por las potencias coloniales. Destaca por su mecánica de planificación y ejecución del golpe (me ha recordado a la película de Un diamante al rojo vivo, que por cierto recomiendo encarecidamente un visionado en este periodo estival), además de por una historia fuertemente narrativa aunque con cinemáticas algo largas si además juegas como yo: sin dominar demasiado el inglés ni el francés. Una pena que no esté traducido al castellano, ojalá el juego tenga un poco más de recorrido e introduzcan alguna traducción más. En definitiva, justicia antirracista y decolonial en un juego que combina el pankour y los metroidvania. Animado, colorido y justo. 

Cinco propuestas, una por semana si estamos inspiradas. Una o ninguna si no puede ser la ocasión este año. Todos ellos reivindicando una parte de la (res)existencia humana en estos tiempos oscuros donde el colorido y el no hacer nada productivo en los momentos de ocio se torna lo más punk que podemos hacer como humanes.

Me ha inspirado, he disfrutado, ando obsesionada…

El canal de Twitch de Marta Trivi cumple un año de emisión, y este mes de agosto parece que anuncia cositas. Ve por favor a suscribirte y a verla en directo si te interesa la cultura. Ella es la mejor. También puedes disfrutar de sus Comentarios de texto y Choquejuergas en diferido por Youtube.

El Patreon de Frannerd, su pódcast newsletter es demasiado inspirador. Me encanta escucharlos mientras voy por la ruta más larga de los paseos que me estoy dando este verano.

Estoy creando musiquitas con un aparatito que se llama hichord. En instagram subí algunas pamplinillas en stories. Ahora esta semana me llega por fin unas Pocket Operators aprovechando las ofertas de verano la web de teeneger engineering. Si no los conocéis, es el estudio sueco que diseñó la Playdate, la consolita de la manivela. Todo lo que hay en su web es precioso, con una estética a la que no quiero llamar retro. Más bien me invento un palabro, estética «maxx utopictech» parecida a la que utilizó Naughty Dog en su nuevo juego Intergalactic.

Subí un vídeo a mi canal de Youtube de un paseo por una exposición de esculturas en un bosque de la Bretaña francesa. Esta zona está llena de caminos por los que pasear. Me encanta ver como cada año cambia el bosque.

Estoy leyendo, como todo el mundo que ha visto y quiere hablar con propiedad de la peli Backrooms, el libro de Estéticas liminales de Valentina Tanni. Aunque escrito hace dos años, por fin llegó traducido al castellano hace unos meses y la verdad es que me está encantando. Te dejo el enlace de la editorial, pero ya sabes, si lo quieres, puedes pedirlo a la biblioteca o a tu librería de barrio.

Con Luis he retomado el pódcast que comencé con él en 2017 y la verdad es que estamos muy orgulloses de los tres últimos episodios, sobre The Drama, Acusados y Obsession. Esta tarde grabaremos uno sobre La odisea, claro, no podemos evitar querer hablar de la última película de Nolan. Opiniones tenemos.

Gracias por llegar hasta aquí. Desearte que tengas una gran semana y por favor, si me quieres comentar algo, puedes dejar un comentario público en la web o darle a responder directamente desde el correo. En ambos casos, contestaré entusiasmada al entusiasmo recibido.

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 5  De vez en cuando te enviaré cosillas en las que participo u organizo. La mayoría son en Alicante y gratuitas, aunque si hay algo de pago, como un libro o curso o lo que sea, ¡será previamente avisado!

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