Te prometí un checklist de lenguaje inclusivo. Lo mismo ni sabrás qué es, pero se supone que es una forma de comunicarse escrita y verbalmente, donde no hacemos referencia al género de la o las personas a las que nos referimos.
Políticamente se vincula el uso del lenguaje inclusivo a votantes de izquierdas. Y esto, desgraciadamente, causa rechazo. Bien porque no se sienten cómodas con un tema que consideran político, porque no casan con la izquierda o bien porque simplemente no se quieren mojar.
Sin embargo por parte de las (personas) profesionales necesitamos usarlo continuamente para que la situación se normalice y la propia tendencia del sector digital nos obliga a hablar del tema.
Así que creo que ha llegado el momento de liberar mis «técnicas» a la hora de enfrentarme al texto del botón de una web o a grupo de whatsapp.
La checklist del lenguaje inclusivo versión 1.0 (a ampliar)
1a. Cambiar un término general masculino por uno que no especifique el género pero incluya a todas las personas. Puedes cambiar un «Hola a todos» por «Hola (término sin género) tipo “equipo”, “gente”, “compis”. «Hola equipo» ¡mucho mejor!
1b. Otro caso super común: «Bienvenido/a a la plataforma X» o «Encantados de verte por Slack». Suelo hackear esto diciendo «Te damos la bienvenida a Slack» o «Nos gusta verte por aquí». Se trata de darle un poco a coco, que para algo está 😄.
2a. Si aparece el término “usuario”, que se usa mogollón, cámbialo por “perfil». Puedes cambiar la frase “no se encuentra la fecha de nacimiento del usuario Amparo Menéndez” a “no se encuentra la fecha de nacimiento del perfil de Amparo Menéndez”.
2b. La situación del punto 2 es super común y en algunos casos no funciona usar siempre perfil. Puedes probar a cambiar “datos de usuario” por “datos de cuenta”. Cambiar el término «usuario» por «persona» también vale.
3. Evita las situaciones que usen el masculino genérico, el o/a o de las x o las arrobas @. Eso es una mierda. Y hay varias razones:
- Masculino genérico: Se queda corta. La RAE podrá decir lo que quiera: que es válido, que es correcto…, pero recuerda que la RAE cambia, y cambia según la gente habla. En algún momento esto pasará, aunque le pese a Arturo Pérez Reverte. La RAE es la misma institución que cambió de murciégalo a murciélago porque la gente decía más lo segundo.
- El o/a para incluir a mujeres y hombres. Más allá de que actualmente hay gente que se identifica con un género no binario, que puede que no sepas de lo que estoy hablando pero también son personas, esta forma de referirse a los géneros dificulta mucho la lectura de textos por parte de los lectores de voz, cada vez más extendidos. Así que si no lo haces por el género no binario, hazlo por la accesibilidad.
- Lo mismo para las equis tipo «todxs» o las arrobas con «tod@s». No vale, los lectores de voz se vuelven locos.
En vez de eso, vete a los puntos 1a y 1b y ve la vida más inclusiva.
4. Empieza a aplicar estas cosillas en la comunicación escrita. Es mucho más fácil porque podemos pensar lo que vamos a decir. Hablando nos daremos cuenta de que tenemos el todas y todos muy interiorizado. Lo que suelo hacer (aunque ya te digo que fallo más que una escopeta feria) es que depende de con quién esté uso el «todes» (confianza, entre mis amigues) o el «todas las personas» o el «todas (las personas) que estamos aquí».
Si se me escapa algún «todos», seguidamente digo «y todas». Aunque algunas veces ya soy más de primero decir todas 😂 porque me encuentro en contextos donde la mayoría somos mujeres. Recuerda que si usas «todas y todos» no estamos utilizando el lenguaje inclusivo del todo, así que cuidado.
5. Lee, aprende, observa y paciencia. Esto es un mundo. Pero hay que empezar. No intentes corregir a nadie, practica el ejemplo. Se consigue mucho más aplicándote el cuento. Así las personas que se comunican y conectan contigo pueden que terminen imitándote que rechazándote. Si tomamos una actitud tipo progenitor que usa el imperativo de forma violenta «Que no digas todos, di todes» vamos a causar rechazo. El día que Arturo Pérez Reverte o Ana Rosa diga «todes» estaremos más cerca de la igualdad. De paso bibliografía:
- Reflexión sobre el diseño inclusivo de Carlota Quintero
- Aprende lenguaje inclusivo del podcast Píldoras UX
- Ni por favor ni por favora, libro de María Martín Barranco
Ea, ya te he dado formas de meterla doblada con el lenguaje inclusivo. Ese «meterla» puede ser cualquier cosa, tú sabrás 😜, la lengua es mi favorita.
Espero que puedas aplicar este checklist y así tú y tu aplicación no seréis objeto de burlas por parte de gente que odia a Podemos.
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Flavia