La vi en IMAX y sigue siendo un despropósito visualmente. Que Nolan se vaya a territorios ocupados del Sáhara Occidental para mostrarlos dos segundos en la pantalla, telita. Pa no dejarlo coger más una cámara. Que se quede en la sala de montaje.
La última parte es un despropósito. Incluimos a un nuevo colectivo de personajes maltratados por Nolan además de los femeninos: los perretes.
Con todo y con eso, me ha gustado, a pesar de verla rodeada de franceses en silencio sin que se moviera un hilo de suspiro, ni sonido de gente comiendo palomitas en la sala, que las había, y muchas, no permitiéndome hacer un mísero comentario con mi pareja sobre la peli durante la proyección. Debería el Ministro de Cultura español ir a Francia a enterarse cómo se comen palomitas sin hacer ruido e intercambiar métodos para que los franceses adopten costumbres españolas como salir a la calle a partir de las 21h30 que es cuando se está bien en verano.
Hablaré con Luis sobre esta película en el pódcast que tengo con él:
Notas
Aquí voy anotando cosas que me van rumiando tanto cuando estoy en plena obra como cuando la he terminado o hablo con otras personas.