Esta fue una película que vi tarde. Estoy segura de que, si la hubiera visto durante la época cuando era una auténtica fanática del fútbol, no me hubiese cambiado de deporte y hubiera seguido en mi empeño.
Pero en UK sí que fue una revolución y, tratándose de una pobre película cinematográficamente hablando, sí que trae un mensaje muy chulo de ruptura de estereotipos.
Nadie puede dudar de que los referentes son importantes. Y que la falta de referentes, en mi caso femeninos, ha coartado a muchas niñas a descubrir su verdadera vocación o afición.
Mi caso es algo peculiar creo. A mi madre le importaba tres quilos que de pequeña quisiera parecer un niño, evidentemente porque ya detecté, sin darme cuenta, que a los niños los criaban con mayor libertad, me sentía más identificada con ese género que con el femenino.
Podía tener como referentes a personajes masculinos sin problemas como Indiana Jones, Han Solo o el Capitán Horatio Hornblower.
Tus referentes marcan tu comportamiento
Esto lo estoy diciendo totalmente desde mi propia experiencia, en ningún momento tengo encima ningún estudio científico. Así que lo que comente a continuación es solo una afirmación que he podido experimentar conmigo misma y quizás, con mi entorno más cercano.
¿Tener como referentes infantiles a personajes masculinos ha marcado mi comportamiento? Por supuesto que sí. La actitud de seguridad que transmitía antes de la pubertad creo que fue determinante en la manera en la que la gente me percibía.
Una niña «rara», que se alegraba cuando la confundían con un niño (evidentemente, iba en chándal, pelo corto y sin pendientes) y que me daba igual que me dijeran «gordita», porque luego podía dar una ostia grande ya que solía sacarle una cabeza a cualquier niño estúpido que se metiera conmigo.
Los cero traumas se deben a la inmensisisisisisisima suerte de tener una familia que me apoya y me dejaba hacer lo que me viniera en gana.
También un hermano campeón de Kárate ayudaba a imponer respeto. Tristemente, era así 😔
El caso es que en la pubertad todo cambia y te empiezas a fijar en otros personajes. En los 90 los personajes femeninos del cine eran… en fin. Supusieron un retroceso muy grande, sobre todo viendo de dónde veníamos con una Teniente Ripley o una Jane Fonda cuyos personajes en los 70 y 80 eran maravillosamente libres y ricos en matices.
Las mujeres de los 90 eran básicamente un florero que, aunque profesionalmente fueran exitosas, en su vida personal, al ser solteras, no estaban «completas».
Así que en los 90 mis referentes cambiaron. Sí que seguía teniendo mis masculinos como Tesla, Michael Douglas en «El Presidente y Miss Wade» o James Stewart en «Caballero sin Espada», ya me empezaba a fijar en «Sabrina y sus amores», y en Sandra Bullock.
En fin que mis valores cambiaron y eso, queride amigue, también hace que cambie el foco. Conseguir una pareja era más importante que conseguir un buen trabajo. Aunque la profesión y el reconocimiento por el trabajo vocacional me obsesionaba, podía como «dejarlo para más adelante». Sin embargo, llegar a los 30 sin haber tenido ninguna relación estable era como «fracaso total».
Así que sí, el foco lo tenía bien enfocado hacia el objetivo que tenían Sandra Bullock o Sabrina. Quizás haber visto otro tipo de cine o haber nacido un poquito más tarde y crecer con el cine norteamericano de principios del 2000, mi foco antes de los 30 hubiera sido otro.
Espero que estés teniendo muy buena tarde.
Te leo mañana.
Checklist «El puto plan 2023» parte 3/5
✅ Enumera al menos a 5 profesionales, marcas, personas, personajes históricos que admires, a los que te gustaría parecerte o ser. Solo lístalos con su nombre, no hace falta que hagas más. No hace falta que sean todos históricos, pueden ser contemporáneos. Pueden ser colegas de profesión o familiares, amigos… todo tipo de personas caben. Pero deben ser personas o personajes, tus referentes.
✅ De las personas o marcas que hayas nombrado, descríbelas con una o dos palabras como mucho. A veces pueden coincidir con su profesión, a veces con su carácter o personalidad. El quid de la cuestión es que con ese adjetivo puedas casi que reconocer al personaje. Si yo te digo «Astronauta», que el nombre te sugiera sea «Neil Amstrong» por ejemplo.
✅ Ahora saca de cada personaje o marca mínimo 3 valores que crees que guiaban su comportamiento. Los valores son lo que nos mueven, por qué hacen o hicieron que fueran recordados o son reconocidos, aunque sea solo por ti. Un ejemplo: Los valores de Marie Curie pudieron ser «curiosidad», «constancia» y «fortaleza». Ahora busca los de tus personajes.
Y ya está, esta son las tareas de hoy. Como son 5 personajes o marcas de las que tenéis que sacar sus valores, quizás ya tendréis suficiente.
Checklist: Un puto plan para el 2023
Día 2 ~ ¿Qué querías ser de mayor?
One more thing: He actualizado la lista de libros que estoy utilizando para esta serie o que me han inspirado de alguna forma. Si ya me la pediste, que sepas que voy a ir incluyendo más títulos y si aún no la tienes, puedes preguntarme respondiendo este correo 😉.